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Algunas personas me han dicho que no entienden la diferencia entre ciberpilotos y tecnomantes a la hora de los implantes. ¿Por qué un tecnomante puede ver y sentir todo lo que hace su Icono con sólo un datajack, y un ciberpiloto necesita un DCV que quita hasta diez veces la cantidad de Esencia del datajack? La respuesta es sencilla.

Un tecnomante ve sólo por los "ojos" de su Icono, como si él estuviese allí, pero un ciberpiloto ve mucho más, y tiene muchos más datos en la mente.

Lo más difícil de asimilar para el cerebro sea probablemente la visión en 360 grados que tiene un ciberpiloto. Esto se debe a que un ciberpiloto no ve por dos cámaras situadas en los faros delanteros del coche, sino que tiene cámaras situadas en todos los ángulos de su vehículo, de manera que puede ver todo a su alrededor. ¿Y qué tiene esto que lo hace tan difícil de asimilar por parte del cerebro? Pues, sencillamente, que el cerebro no está preparado para poder ver lo que hay a su espalda, al frente, a la derecha, a la izquierda, arriba y abajo al mismo tiempo, no tiene los lóbulos, o lo que sea que hiciese falta para poder hacerlo. Y además, no sólo está viendo por cámaras normales, sino que al mismo tiempo está percibiendo el espectro infrarrojo, el ultravioleta, y quizás incluso un sónar o radar.

Tras esto viene toda la información propia del HUD de cualquier avión. Desde los puntos de destino y la distancia a ellos, al mapa de la ciudad o las conexiones al sistema de conducir por cables que usa la mayor parte de la gente.

Pero esto es sólo el principio. Además, como un samurai con sensiarma, percibe en todo momento la temperatura de las diferentes piezas del motor, las proporciones de mezcla de la gasolina, la temperatura del aceite, la presión de las ruedas, la presión del viento en alerones y carrocería, el estado de daños del vehículo, la dureza de la suspensión ... y no sólo los percibe, sino que muchos de ellos puede modificarlos en tiempo real para obtener así el mejor rendimiento, modificando, por ejemplo, la suspensión para agarrarse mejor en caso de cambiar de terreno.

Pero incluso hay más que esto. No sólo controla completamente todo esto, sino que también tiene en mente toda la información sobre las armas que lleva montado el vehículo. Perciben toda la información que recibe un samurai de su sensiarma, pero para todas las armas, desde su temperatura al número de balas en recámara o el estado de sus soportes al vehículo. Además, saben a dónde están apuntando todas ellas, y pueden manejarlas al mismo tiempo (siempre que gasten las acciones, claro).

Y tienen que manejar también los extras que el vehículo pueda llevar montados, tales como los turbo o similares. Y esto implica recibir en tiempo real la información del estado de estos.

Pero, aún por encima, el DCV controla la famosa "sala del comandante", en la que el ciberpiloto se retira sobre si mismo para recibir la información de varios vehículos simultáneamente y controlarlos a todos al mismo tiempo, dándoles órdenes simultáneas y controlándolos para ver cómo las están llevando a cabo.

Y vale, me diréis que muchas de estas cosas no las hacen todos los ciberpilotos porque sus vehículos no tienen todos estos cachibaches montados. Esto no os lo discutiré. Pero es que el DCV no te da los cachibaches, sino que te da la posibilidad de usarlos correctamente, nada más. Eso es lo especial e increíble que tienen los ciberpilotos, lo que los hace algo más que simples "tecnomantes de vehículos".