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Bien, como es evidente, las personalidades, métodos y forma de pensar de los Agentes del Espejo varían mucho de uno a otro, sin embargo, hay una serie de datos que coinciden con todos o con la mayoría.

Tras la misteriosa y durísima prueba a la que se les somete cuando consiguen convertirse en Agentes con Nivel de Acceso 1, los hombres de El Espejo desarrollan una innegable e incondicional lealtad para la sociedad secreta, siendo esto muy apreciado por sus superiores, incondicionalmente leales a su vez.

Esto hace que un Agente se negará a dar cualquier información a quien sea, siempre y cuando ello no beneficie a la organización más de lo que les perjudica. Si consiguen algo importante, a cambio de una información sin importancia, pues no hay problema.

De hecho, se sabe de Agentes tan leales y tan concienciados de esto, que han sido capaces de resistir los interrogatorios mágicos y sondeos mentales, al menos, por un tiempo. Cómo puede ser esto posible, no se sabe, pero que ocurre a veces es innegable. Hay quien rumorea que es otro de los efectos de las pruebas de acceso, en las ocasiones en que consiguen manipular la mente del objetivo más ed lo que es habitual.

El anonimato total es algo en lo que se mueve la sociedad sin excepción. Desde el Agente Ignorante más novato, al Gran Maestre, todos ellos utilizan seudónimos y tienen prohibido hablar de si mismos con todos sus compañeros y gente de fuera. Esto hace que gente que, originalmente pudiera estar enfrentada por cualquier motivo, esté hermanada bajo su lealtad a la organización, y dé por hecho que los demás son como él. Ningún Agente podrá dar información sobre un compañero, o, como mucho, podrá dar su mote o nombre callejero.

La ambición personal no tiene problemas en la sociedad al no existir números plausos en una categoría dada, por lo que no hay rencillas internas debido al tema de los ascensos. Los reciben los que se lo han ganado, y nunca se hace público quien los concede, de manera que los Agentes que esperan ascender no tienen a nadie a quien culpar. De esta manera, los ambiciosos frustrados no tienen a nadie a quien culpar de su imposibilidad de ascender, pues sólo ellos son culpables.

La única excepción a esto es el puesto de Gran Maestre. Sin embargo, por alguna razón que nadie ha sabido conjeturar, ninguno de los miembros del Consejo desea tanto el puesto de Gran Maestre como para decidir someter a votación la expulsión y condenación del actual.

La curiosidad es algo notorio dentro de la organización, y es la motivación de muchos de los Agentes para ascender. Todos ellos quieren saber dónde se han metido, qué es la sociedad y todos los detalles, por lo que se esfuerzan al máximo para aumentar su Nivel de Acceso, aunque sólo fuese por este motivo.

Bueno, esto es más o menos lo que todos los Agentes tienen en común. Sin embargo, los hay más curiosos, más ambiciosos, más destructivos, ...