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Jivalesh es, ante todo, un dragón oriental de cierto poder, algo superior al de Tessien, si os ayuda la comparación. De escamas azul-verdosas y ojos rojizos, nunca se muestra al mundo como es, sino bajo su disfraz de James Ironchair, el director de la Trinity Company (del que nos ocuparemos más tarde).

Jivalesh despertó de su milenario descanso en una pequeña, y abandonada, isla en las cercanías de Tailandia. Le llevó un cierto tiempo descubrir cómo era el mundo actualmente, y eso lo colocó en desventaja frente a otros dragones, incluso de su misma edad. Decidió, pues, viajar a Seattle, una ciudad lo suficientemente grande y anárquica como para que él pudiese esconderse en ella y aprender.
Y lo hizo, vaya si lo hizo. A medida que aprendía, se fue dando cuenta de que las reglas del juego ya no eran las mismas que cuando nació, y que hacía falta otra manera de encarar los asuntos: la sutileza. El poder ya no se obtenía por la fuerza, sino que lo otorgaban el dinero y el prestigio, y Jivalesh decidió que él tendría ambos.
Comenzó a moverse entre los círculos de poder bajo su disfraz humano, y pronto se hizo "amigo" del propietario de la Trinity Company, Eduard MacKenzie. Eduard era un hombre inteligente, y pronto se dio cuenta de que se hallaba ante alguien excepcional (no sabía realmente por qué), y le introdujo en su corporación, en la que Jivalesh fue ascendiendo rápidamente a medida que aprendía en un puesto u otro. Finalmente, llegó el gran día, cuando Eduard lo nombró presidente de la corporación.
Llegados a este punto, Eduard pasó a convertirse en un estorbo para Jivalesh, pero este todavía no sabía cómo encargarse de él. La casualidad le dio la respuesta. Un día había ido a un bareto de mala muerte (pues le gusta el sentir que pasa desapercibido y que cada uno está metido en sus asuntos) cuando oyó a dos tipos charlar sobre sus últimos shadowruns, y uno de ellos mencionó el nombre de su fixer.
Ya estaba. Encontró al fixer y consiguió un equipo de runners. El 18 de Marzo del 2053, Eduard fue atacado por unos desconocidos de camino a una cena benéfica, y murió de camino al hospital.
Listo. El hijo de Eduard, John, era un chico estúpido y malcriado, encantado de dejar todo en manos del dragón con tal de que la corporación diese los beneficios que le permitían darse la buena vida a la que estaba acostumbrado. Y así, Jivalesh se hizo con una corporación completa, pero era demasiado consciente de que era una pieza pequeña en un tablero muy grande, y que tendría que luchar muy duro si quería que la corporación prosperase y alcanzase a las grandes Megas.

A nivel personal, Jivalesh es un dragón frío y obsesionado con el poder, con rivalizar con sus mayores. He oído de dragones y de espíritus libres a los que le gusta la buena vida, que aprovechan lo que tienen para disfrutar además de maquinar. Él no es así. Sólo piensa en su siguiente movimiento, en cómo conseguir algo que desea, o cómo conseguir destruir a un rival. Me recuerda, en cierta medida, a Lofwyr, pero no es el Gran Dragón alemán. A diferencia del dueño de S-K, Jivalesh sigue siendo joven, de manera que puede resultar impulsivo en ciertas ocasiones, y sus planes no gozan de la sutileza y habilidad de su semejante. Además, Jivalesh adora las fiestas y reuniones en sociedad, pues le encanta la hipocresía que existe en ellas, además de la posibilidad de manipular a la gente y conseguir nueva información.

James Ironchair:
Es su forma humana, la de un hombre de unos cuarenta y pocos, rubio oscuro que empieza a canear y con un cierto atractivo maduro. Es hombre conocido en los círculos de la "buena gente" de Seattle, y un habitual en las fiestas del Dante's Inferno, aunque no baile. Sin embargo, es un hombre muy serio, rígido incluso, con unas mirada que duele como puñaladas. Y, pese a todo, es alguien popular.

En el trabajo, es hombre que le gusta encargarse de todo personalmente, yendo de reunión en reunión, con inspecciones y estudios en medio. Y, por la noche, las cadenas de noticias y la bolsa, así como otros informantes menos lícitos, le alimentan con la información que necesita. Y su placer por encargarse personalmente de todo lo traslada al resto de su vida también: así, él es quien encarga los runs, personalmente, actuando como Johnson (eso si, con un poderoso conjuro de alterar el aspecto).

Planes:
Los planes de Jivalesh se centran en la adquisición de poder. Quiere rivalizar con otros de su especie, como Lung o Dunkelzahn, pero es demasiado consciente de que su propia juventud le impide enfrentarse con ellos. Sin embargo, acaba de descubrir la manera:

Por casualidad, como tantas veces ocurre, entro un día en una tienda de libros antiguos y echó un ojo, más por hacer tiempo que por otra cosa. Allí encontró un libro al que el librero no daba importancia, pero cuyo valor Jivalesh si supo apreciar: el Libro del Pesar (Book of Sorrow), una tardía, dañada y censurada copia de los Books of Harrow que alertaron a la metahumanidad de la llegada de los Horrores, allá en tiempos del Cuarto Mundo.

Devoró el libro una y otra vez, y sus contenidos pronto pasaron a la memoria del dragón, que no lo quemó por simple apego. En él descubrió la existencia de una poderosa joya elemental, la Erevenial Toh, posteriormente dividida en cuatro durante los turbulentos tiempos de Earthdawn, y se ha puesto manos a la obra para localizar las cuatro partes y hacerse con ellas, salvando una distancia de miles de años de falta de documentación sobre ellas.

Situación actual:
Jivalesh fue destruido por Smitty justo en el momento en que las cuatro joyas se hallaban fusionándose de nuevo, destrozado por el impacto directo en la cara de un misil Gran Dragón.