Make your own free website on Tripod.com

Mara McDulhen nació en Los Ángeles (California Free State) en el 18 de Septiembre del 2031. Nacida en una familia de clase media, propietaria de un dojo de artes marciales, Mara comenzó a entrenar ya muy pequeño. A los seis años canalizó la magia por primera vez, cuando proyectó a un muchacho de su edad cinco metros de un sólo puñetazo. Todo el mundo se sorprendió.

Desde entonces entrenó mucho más en serio y se informó a cerca de lo que significaba ser una adepta física. Aprendió las artes marciales y la senda somática, la lucha con las armas nobles y que las armas de fuego no lo eran y, por tanto, son despreciables. Y así, llego a ser una gran luchadora.

A los veintincinco, recibió la noticia de que su familia había sido asesinada. Dejó su trabajo en un dojo y comenzó a investigar... y removió lo que no debía. Encontró una referencia a unos antiguos pergaminos en casa, que sus padres habían encontrado en una excavación (eran arqueólogos), pero dichos pergaminos no se encontraban en la casa aunque deberían. Los buscó, y comenzó a hacer preguntas sobre ellos.

Entonces fue cuando lo visitó un grupo de personas que ella no conocía. Un día, llegó a casa y esta saltó en pedazos al girar el pomo. La explosión destrozó su hogar completamente y dañó los de al lado. Mara fue destrozada completamente y debiera haber muerto. ¿Por qué no lo hizo? Bueno, clínicamente murió durante un par de minutos antes de que su corazón volviese a latir. La clave estuvo en esos dos minutos.

La mente de Mara no estaba dispuesta a rendirse sin haber vengado a su familia, así que buscó la fuerza. Y encontró una opción en la oscuridad. Miró en los Metaplanos, aún cuando los adeptos no tienen capacidad para hacerlo, y un elemental del fuego respondió a su llamada. Él y ella hablaron y negociaron durante unos instantes, y el resultado quedó claro: el elemental le daría la fuerza necesaria para resistir, a cambio de que compartiesen cuerpo como si fueran dos personalidades distintas. Así nació Yang. Los vecinos no tardaron en llegar, y un equipo de DocWagon lo hizo poco después, trasladando a la mujer (en un estado cercano al coma) directamente al hospital más cercano.

Lofwyr oyó hablar de las pesquisas de Mara, y se las arregló no sólo para que sus enemigos no la persiguiesen al hospital, sino para que pensasen que había muerto en la explosión, camuflando su identidad entre tres identidades falsas y posibles dentro del banco de datos del hospital. Cuando Mara despertó sólo fué cuestión de presentarle a FireFist para que la guiase en el buen camino: el que interesaba al dragón. ¿Y por qué intervino Lofwyr? Eso es algo que desconocemos, pues las razones por las que los dragones actúan están más alla de nuestro entendimiento.0

La naturaleza de la relación entre Ying y Yang:

Ambas personalidades son reales en todos los sentidos de la palabra. Piensan por separado, opinan por separado y actúan por separado. Ambas se escuchan y se ven y hablan entre ellas, aunque nadie más vea ni oiga nada. Pero ello no le quita la realidad.

Ambas ocultan la antigua personalidad de Mara, protegiéndola de recordar todo el daño de la muerte de sus padres. Su propia personalidad creada, Ying, es la que controla el cuerpo la mayor parte del tiempo, actuando e interactuando con el mundo. Yang sólo toma control del cuerpo cuando hay peligro cerca, pues ha canalizado hacia si todos los conocimientos de combate que tenía la adepta. Yang es, por supuesto, el elemental del fuego que Mara conjuró. Esa es la razón de que ambas personalidades sean completamente reales. Quizás, algún día, la personalidad que no se encuentre en el cuerpo se pueda manifestar en el mundo físico y ser visible a los demás, o quizás tengan otras capacidades desconocidas. No se sabrá hasta entonces.

Sobre las personalidades:

Ying es bueno y pacífico, no se mete en líos si puede evitarlo y le encantan las golosinas. Sabe que se dedica a los shadowruns, pero cuando hay problemas llama a Yang para que lo saque de ellos. El segundo, en cambio, es más violento y salvaje, aprovechando todo el potencial de adepto que tiene el cuerpo que lo alberga. Además, Yang es mudo y no sabe hablar con los demás, salvo con Ying, a un nivel subconsciente. Sin embargo, Yang está aprendiendo como es el mundo, y en breve podría comenzar a hablar...